Las represalias en las denuncias de irregularidades

Uno de los aspectos a los que más relevancia ha otorgado la recién promulgada ley 2/2023, la cual ha traspuesto en nuestro ordenamiento la Directiva Whistleblowing, es evitar que los informantes que hayan interpuesto una denuncia de irregularidades a través de los canales internos de información sufran represalias en caso de comunicar cualquier conducta que pueda suponer una irregularidad o infracción de la cultura ética de la entidad. Muchos escándalos que han sido destapados gracias a este tipo de comunicaciones de conductas indebidas han tenido efectos devastadores para los informantes, quienes se han tendido que enfrentar a la pérdida de su puesto de trabajo y a un importante descrédito profesional por el mero hecho de haber tratado de poner de manifiesto conductas poco éticas o contrarias a la normativa vigente.

Para ello, se han establecido mecanismos dirigidos a reducir el riesgo de represalias, como la obligatoriedad para determinadas organizaciones del sector privado y órnanos de la Administración pública de tener implantado un canal de denuncias, la posibilidad de que se formulen denuncias anónimas, o el aseguramiento de un ámbito de protección en los canales de denuncias que se implanten.

Este es el caso del neurocientífico estadounidense Christian Kreipke, quien después de una larga batalla legal que se extendió a lo largo de 12 años, ha logrado salir victorioso en un caso de represalias por haber denunciado irregularidades en la universidad en que trabajaba. Esta resolución ha generado una chispa de esperanza en él, ya que ahora vislumbra la posibilidad de reparar el enorme daño reputacional que ha sufrido a lo largo de estos años.

La historia de Christian Kreipke se inició cuando se encontraba trabajando como investigador para el Centro Médico John D. Dingell VA en Detroit. Durante su tiempo allí, comenzó a plantear preguntas acerca de los procedimientos utilizados para obtener fondos públicos para la institución. Sus inquietudes se centraron en presuntos malos manejos de los fondos y un informe financiero falseado que se le solicitó firmar. Sin embargo, su denuncia no fue bien recibida por la institución, la cual, lejos de investigar el asunto y tomar medidas para evitar irregularidades, despidió a Kreipke acusándole de falsear datos científicos y tener malas conductas en su puesto de trabajo.

Así, Kreipke pasó de ser un prometedor investigador, a ser despedido y excluido de la comunidad científica. Sus preguntas y denuncias fueron interpretadas como una amenaza por parte de las autoridades universitarias, y esto tuvo un impacto negativo en su carrera. Las revistas científicas comenzaron a retirar sus artículos y la Oficina Federal de Integridad en la Investigación le impidió recibir financiación pública durante cinco años.

Fue entonces cuando, deseoso de limpiar su reputación, el neurocientífico decidió emprender una ardua batalla legal contra el Centro Médico John D. Dingell VA por un caso de fraude en más de 169 millones de dólares. No obstante, durante años, sus demandas fueron rechazadas.

Sin embargo, la perseverancia de Kreipke finalmente tuvo sus frutos. Hace algunas semanas, la Junta de Protección de los Sistemas Meritocráticos de Estados Unidos entendió que el Centro Médico John D. Dingell VA despidió y calumnió a Kreipke como consecuencia de la denuncia que planteó y, por tanto, ordenó revocar su despido, así como dejar sin efecto la inhabilitación para recibir financiación pública que se había dictado contra él. Además, se le indemnizó por los salarios dejados de percibir, así como por el daño reputacional y moral y las costas de los procedimientos que se vio obligado a emprender contra el Centro Médico John D. Dingell VA.

La decisión representó un momento muy significativo para Kreipke, después de años de lucha por sus principios siendo ignorado. Finalmente, se le ha brindado la oportunidad de reactivar su carrera y restaurar su reputación. No obstante, también es consciente de que el camino hacia la recuperación total no será sencillo.

Tras haber sido estigmatizado durante tanto tiempo como alguien que manipulaba datos, resulta difícil superar esa percepción negativa y reconquistar la confianza de la comunidad científica. Aunque la decisión marca un punto de inflexión en su batalla, Kreipke sabe que aún enfrentará desafíos para reintegrarse en la comunidad científica y reconstruir la confianza de sus colegas y del público en general. Sin embargo, no se rinde y está dispuesto a enfrentar esos desafíos con determinación y perseverancia.

Por otro lado, Kreipke ha encontrado una nueva trayectoria profesional en la industria automotriz. Esta experiencia le ha permitido ampliar su perspectiva y explorar nuevas oportunidades para aplicar sus habilidades y conocimientos en un entorno diferente.

Actualmente, trabaja como ingeniero de desarrollo en Ford, donde se involucra en la creación de tecnologías avanzadas para vehículos autónomos y eléctricos. Aunque este cambio no estaba en sus planes originales, ha encontrado satisfacción en su nuevo papel y se muestra entusiasmado de formar parte de una industria en constante evolución.

Queda aún por resolver si el Centro Médico John D. Dingell VA cometió realmente un fraude en la obtención de subvenciones y ayudas públicas, como denunció Kreipke, pero, finalmente, se ha hecho justicia por las represalias que este sufrió en su calidad de informante.

La historia de Christian Kreipke nos recuerda la enorme importancia que tiene contar con canales internos de comunicación de irregularidades sólidos, con mecanismos firmes que eviten las represalias contra los informantes y les reconozca una serie de derechos que hagan crecer la confianza en el sistema y contribuyan a la difusión de altos estándares éticos como parte de la cultura corporativa, para tener un conocimiento temprano de cualquier irregularidad que se esté produciendo y poder atajarla cuanto antes.

Otras entradas

La protección del Whistleblower es un acierto para cualquier empresa

23 de junio: Día Internacional del Whistleblower

El próximo domingo 23 de junio se celebra el Día Internacional del Whistleblower, una fecha dedicada a reconocer y proteger a aquellos individuos que, con valentía, denuncian actividades ilícitas, corrupción o cualquier tipo de irregularidad...

arrow icon
Una mujer muestra un análisis de la eficacia de un canal de denuncias en empresas

Evaluando la eficacia de los canales de denuncias

En el contexto corporativo actual, los canales de denuncias en las empresas desempeñan un papel fundamental en la promoción de una cultura ética y en la prevención de conductas inapropiadas. No obstante, tras la implantación...

arrow icon
El caso de John Barnett ilustra la importancia de una sólida cultura de cumplimiento normativo corporativa

El Legado de John Barnett: Transparencia y cultura de cumplimiento

Muchas son las causas por las que un Sistema de Gestión de Compliance puede resultar ineficaz; es posible que no se haya adaptado adecuadamente a la empresa en que se implanta, que no se hayan...

arrow icon

Deja un comentario

dos × 4 =